A partir de que la Residencia Oficial de Los Pinos abrió sus puertas a los ciudadanos mexicanos como un espacio público, se han estado realizando ahí múltiples eventos que promueven desde movimientos culturales, hasta la difusión de marcas locales.

El pasado fin de semana, durante un puente patriota que nos tuvo a todos conmovimos por el aniversario 19 de la independencia mexicana, Los Pinos fue la sede del desfile “Hilos que Danzan, Por los saberes colectivos” una pasarela de trajes típicos oaxaqueños que marcaron tendencia, vistiendo a las personalidades más famosas de México desde antes de 1900.

Una pasarela organizada por la Secretaría de Cultura y realizada con el fin de promover los principios éticos en la comercialización de prendas artesanales, protegiendo así, el ejercicio de artesanos de toda la república.

Del mismo modo, en conjunto con diseñadores artesanos de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Coahuila, Guerrero y por supuesto, Oaxaca; se dieron a conocer diseños heredados de generación en generación, brindando incluso la posibilidad de adecuarlos a los cánones de moda actuales sin perder las tradiciones.

Tejiendo Hermandad

Este desfile, fue la introducción a la venta de textiles que, también establecida en las instalaciones de Los Pinos, reunió el trabajo de medio centenar de artesanas tejedoras y bordadoras istmeñas; que pusieron a la venta sus huipiles y accesorios, representando el apoyo a los pueblos que han sufrido de apropiaciones culturales, una práctica que las marcas comerciales iniciaron y que, sin dar crédito a los autores, lograron incluso fama mundial.

De entre las artesanas asistentes, varias representaban al proyecto Tejiendo Hermandad, un movimiento fundado para reactivar la economía en Juchitán, Oaxaca, a partir de los derrumbes por el terremoto del 19 de septiembre.

Aurora Catalán, responsable de la Comisión de Logística en Comité Melendre, una organización que impulsa el proyecto Tejiendo Hermandad, señala que al inicio, el objetivo era financiar solamente 50 prendas y 50 bastidores a las comunidades de Juchitán, Unión Hidalgo y Santa Rosa de Lima; y que gracias al apoyo de donaciones nacionales y extranjeras, se lograron financiar alrededor de 300 prendas, elaboradas por 60 artesanas de cinco municipios.