El teatro es una manera de representar fenómenos que los seres humanos observan en su realidad. El origen del teatro occidental se remonta al año 600 a. C, en la Antigua Grecia, derivado de las fiestas religiosas, especialmente las Dionisíacas, que servían de culto al dios del vino y de fertilidad (Dionisos). 

Expertos señalan que los primeros hombres y mujeres realizaban representaciones de algunos fenómenos naturales como la lluvia, el día, el viento, o cualquier otras acciones que tenían presente en su día a día, pero que no sabían explicar. De modo que las acciones que realizaban se las mostraban a otras personas de su comunidad, con la finalidad de entender un poco más su entorno. 

Este tipo de representaciones se denominó rituales, es decir, aquellas acciones realizadas por su valor simbólico y que están basadas en creencias. 

Cabe señalar que Aristóteles, el filósofo, polímata y científico nacido en la Antigua Grecia, fue uno de los eruditos de su época que se estudió y analizó el teatro. En su obra “La poética” realizó una reflexión estética por medio de la caracterización y descripción de la tragedia, donde también definió y caracterizó la tragedia y otras artes imitativas.

El teatro comprende siete géneros mayores, se les denomina así por considerarlos con una estructura más completa es decir, desarrollan de tres a cinco actos. En tanto, los menores son representaciones breves que comprenden un acto o solo una parte.

Los géneros dramáticos son los siguientes:

Géneros mayores: Tragedia, comedia, tragicomedia, obra didáctica (auto sacramental), pieza, farsa, melodrama.

Géneros menores: opera, opereta, zarzuela, ballet, comedia musical, comedia de enredo, comedia de caracteres, pastorelas, vaudeville, pasos y entremés, sketch, performance, sátira y sainete, revista política y juguete cómico.

En el siguiente video se muestra el origen del teatro: