Si hay algo que atrae a un turista, además de las bellezas naturales de cada país o estados, son los museos.

Solo en México se registran 1,300 recintos culturales, de los cuales 142 pertenecen a la Secretaría de Cultura Federal, según reporta la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Lidia Camacho.

Cada recinto cultural de este tipo busca preservar, estudiar y exponer ante el público determinadas piezas de arte, a fin de acercar a sus visitantes a la obra de diferentes artistas, tanto muertos como aún vivos, esto bajo temáticas específicas que intentan conectar con los asistentes.

Museos, de espacios contemplativos a lugares interactivos y accesibles

A diferencia de otros países del mundo, donde acudir a un museo es una actividad cotidiana y que se hace por convicción, en México aun con la gran cantidad de espacios culturales, la gente no suele visitarlos con frecuencia.

De acuerdo con el información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la falta de difusión y poco interés fueron los principales factores por los que los mexicanos no visitaron museos en el país.

Ante un desinterés por parte de la población, varios de estos recintos han tenido que implementar diversas acciones que despierten el deseo y gusto de la gente por visitarlos.

Por ejemplo, la integración de realidad virtual, proyecciones en tercera dimensión y la integración de listas de reproducciones, en colaboración con empresas ha sido una cada vez más recurrente, ya que por medio de estas adiciones el usuario se siente más atraído no solo a acudir, sino también a prolongar su tiempo en el museo, e incluso ir más de una ocasión. Tal es el caso de la exposición de “Caravaggio, de Italia a México”, la cual estuvo exhibida en 2018 y que ofreció a sus espectadores una experiencia interactiva, así como las diversas colaboraciones que el Palacio de Bellas Artes ha tenido con Spotify para la creación de listas musicales que corresponden con cada exposición.

De igual forma el uso de redes sociales para comunicar sus próximas exhibiciones o para realizar dinámicas para ganar accesos, también es otra manera de promocionarse que le ha permitido fomentar la interacción con el público antes de acudir al museo y para conocer mejor a los asistentes.

Las proyecciones de mapping en las fachadas de museos y edificios ha sido otra manera que les ha generado un buen nivel de asistencia, así como un mejor posicionamiento y hace que el recuerdo de esa experiencia se mantenga.

Ha habido otros museos como es el caso del Museo Trick Eye, el cual cuenta con realidad aumentada que se percibe a través del celular de cada asistente, quien tiene la oportunidad de interactuar en todo momento con cada pieza y espacio, algo que enriquece la experiencia, medidas que en sus primeros 50 días de estar abierto dieron como resultado la asistencia de más de 35 mil personas.

Ante la demanda de nuevas experiencias, los museos también han tenido que innovar, por lo que la alianza con empresas y la adición de nuevas tecnologías es un recurso que trae consigo un mayor interés de la sociedad.