Para muchos la mitología tan solo es una serie de textos o narraciones orales que cuentan historias fantasiosas sobre hechos que pudieron bien suceder o no. No obstante, para filólogos, historiadores y antropólogos, por mencionar algunos ejemplos, es un área de estudio por medio de la cual se puede conocer la relación que tenían las personas con lo que consideraban sagrado, así como también es un conocimiento fundamental para comprender el pensamiento de las personas. Se han desarrollado distintas perspectivas desde donde se puede estudiar el tema y sobre las cuales hablaremos en las siguientes lineas.

La mitología se puede abordar propiamente desde la historia. Dicho en otras palabras, hay estudiosos que consideran que las narraciones mitológicas son el producto de hechos históricos reales que incluyeron elementos fantásticos en su estructura, por ejemplo, la guerra de Troya.

También hay quienes consideran que los mitos son un elemento que sirve para que los pueblos expliquen su entorno y el origen de varias cosas que les rodean. Un ejemplo de esto el surgimiento del Popocatépetl y el Iztaccihuatl.

Sin embargo, la mitología ha sido estudiada tambien por ramas relativamente nuevas del conocimiento humano, cómo es el caso del psicoanálisis. Hay estudiosos que han determinado que en los mitos en los que perfectamente se puede apreciar el contraste entre componentes fálicos y femeninos, que surgen y se expresan a través de cosas análogas en forma o con cualidades similares.

Otra perspectiva del psicología también ha tratado de abordar el estudio de la mitología. El estudio de los arquetipos de Carl Jung ha sido usado para comprender cómo es que funcionan los mitos. Según esta teoría, en la mente humana, ab ovo, existen conceptos y imágenes fundamentales sobre lo que son las cosas. Por ejemplo, está el arquetipo de la madre, del padre, del héroe, etc., los cuales encontramos en las narraciones fantásticas.