Las bebidas alcohólicas nos acompañan a lo largo de la vida en momentos de celebración. Sin embargo, ¿alguna vez has pensado en el cantidad de alcohol en este tipo de bebidas?

Al hablar del contenido de alcohol en los licores es importante señalar que el alcohol etílico o etanol que es la materia prima en la fabricación de licores, se obtiene por fermentación. Por ejemplo, mediante el uso de levaduras de los azúcares constituyentes de la melaza, de la caña de azúcar, de los zumos de frutas y de otros materiales de origen vegetal, que contienen glucosa fructosa y sacarosa.

En bebidas como los vinos y cervezas se requiere un proceso de destilación previo, en el cual se purifica el alcohol etílico proveniente de la fermentación. De manera que el contenido de alcohol en un licor se expresa en porcentaje de volumen y se mide en grados de “Gay Lussac”.

En tanto, los vinos son bebidas fermentadas que se elaboran de zumo de uvas o de frutas que contienen entre un 7 y un 15 por ciento de etanol y volumen. Por otro lado, las cervezas son también bebidas que se obtienen por fermentación de los granos de cebada o de otros cereales aromatizados con lúpulo en donde consigo alcohol varía entre 2 y 8 por ciento.

Mientras que el whisky es un destilado de granos malteados que se dejan en barriles de roble.  El coñac o brandy se obtiene por destilación de diferentes clases de vinos y la champaña está clasificada en la categoría de vinos espumosos.

En resumen, los licores fermentados son de bajo contenido de alcohol hasta unos 15 grados y los licores destilados tienen un contenido de alcohol alto mayor de 30 grados.

Recuerda que el porcentaje de alcohol está relacionado con la densidad de la solución, y una de las maneras más utilizadas para conocer la cantidad de alcohol es a través de una muestra de un densímetro o aerómetro al flotar indican la densidad y por tanto la graduación alcohólica de la bebida.

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