La literatura griega marcó un antes y un después al en la producción de textos al menos en occidente. Piezas como la Ilíada y la Odisea sirvieron como base para creaciones posteriores durante prácticamente más de 2,000 años. De hecho, muchos autores griegos sirvieron como inspiración para los grandes escritores de otras épocas, como Luis de Góngora, William Shakespeare y José Luis Borges, entre muchos otros. Por este motivo es importante conocer los principales periodos de este tipo de literatura.

Periodo arcaico

A este lapso de tiempo pertenecieron algunos de los autores más icónicos de prácticamente toda la literatura griega. El más destacado de ellos fue Homero, quien narró los los últimos momento de la mítica Guerra de Troya y el regreso de Odiseo a su patria, Ítaca. A este lapso de tiempo también perteneció Hesíodo, quien fue el creados de uno de los textos mitológicos más relevantes: la Teogonía.

Otros personajes que pertenecieron a este lapso de tiempo son los lírico arcáicos, como Anacreaonte, Safo y Solón, por mencionar algunos de los más relevantes.

Periodo clásico

Además de que los logógrafos sirvieron como antecedente para que la historiografía se convirtiera en un género literario (el cual estuvo principalmente encabezado por Tucídides y Herodoto), en este periodo también fue cuando surgió la tragedia, cuyos máximos exponentes fueron Sófocles, Eurípides y Esquilo.

A este periodo de tiempo también perteneció el famoso comediógrafo Aristófanes, quien creó textos únicos como La Asamblea de Mujeres, Las Nubes, Las Ranas y Lisístrata.

Periodo helenístico

La principal característica de la producción literaria de este periodo fue que los textos fueron más cosmopólitas y que abordaban una gran varidad de temas. Precisamente de este lapso de timpo sobresalieron personajes como Calímaco, quien fue poeta. Es importante mencionar que también hubo un gran interés por abordar temas muy eruditos, como es el caso de Estrabón y sus textos de geografía.