Una de las expresiones artísticas que está hecha para generar una catarsis en la gente es el teatro. Por medio de las actuaciones, los escenarios, la musicalización, entre muchos otros elementos el público es transportado a otros mundos y tiempos diferentes, pero que siempre invitan a la reflexión de la gente. Sin embargo, no siempre ha sido igual, sino que hubieron algunos escritores que hicieron algunas innovaciones clave, sobre los cuales precisamente platicaremos en las siguientes líneas.

Aunque se considera que Grecia es la cuna del teatro, cabe aclarar que las representaciones dramáticas han existido en distintas partes del mundo, ya anteriores y de manera paralela a la producción teatral griega: por ejemplo, en la India ya se realizaban algunas representaciones, mientras que los mayas ya contaban incluso con algunas obras, como el Rabinal Achi, entre tanto, para el siglo XIV en Japón florecieron expresiones como el kabuki.

Sin embargo, el teatro en occidente tuvo una fuerte influencia, como ya lo hemos dicho, de los griegos, quienes dieron vida a expresiones como la tragedia, cuyos mayores exponentes (mas no los únicos), son Esquilo, Sófocles y Eurípides.

Esquilo, quien es autor de ciclos como la Orestiada o piezas como Prometeo Encadenado, realizó una de las innovaciones más significativas, puesto que redujo el papel del coro y aumentó la cantidad de personajes.

Por su parte, Sófocles redujo aún más la participación de coro, además de que también desarrolló la figura del héroe trágico. Sin embargo, el tratamiento psicológico más profundo de los personajes se logró con Eurípides.

Tiempo después surgiría Aristófanes, considerado como el máximo exponente de la comedia ática antigua, quien no sólo llevó este género a su máximo, sino que también innovó la lengua griega por medio de muchos neologismos.

Algo similar, pero en el teatro inglés, fue lo que hizo William Shakespeare, quien también fue considerado como uno de los máximos exponentes de las letras.

Siglos más tarde, el modo en el que estaban estructuradas las representaciones cambio radicalmente con géneros como la farsa y el teatro del absurdo, donde uno de sus representantes es el filósofo francés Jean Paul Sartre.