Hoy, 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha que fue asignada por la Organización de las Naciones Unidas en 1977.

Desde ese año a la fecha, miles de mujeres, apoyadas en organizaciones civiles, han unidos esfuerzos para que sus derechos sean respetados y también para que no exista una diferencia entre las oportunidades laborales y académicas que se dan a los hombres, en contraste con las que reciben las mujeres.

Durante este día, las redes sociales y medios de comunicación tradicional muestran una gran cantidad de mensajes, en donde se promueve la autonomía, liderazgo y empoderamiento de la mujer, y en muchos casos tanto estas plataformas como la propia sociedad emiten felicitaciones, lo cual no necesariamente es adecuado, dado que el origen de este día nace de un movimiento en donde cientos de mujeres alzaron la voz para demandar el respeto a sus derechos como personas y trabajadoras, así como solicitar una igualdad laboral.

¿Por qué no felicitar a una mujer?

Mensajes vía redes sociales, al celular o en otros medios, felicitando a las mujeres hoy, es una acción recurrente, aunque no por ello correcta. Y es que felicitar a una mujer no es lo adecuado. ¿Por qué debería omitirse ese tipo de mensajes cada 8 de marzo?

Información publicada por McKinsey & Company, las mujeres representan casi el 40 por ciento de la fuerza laboral a nivel mundial.

De acuerdo con estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México cerca del 80 por ciento de la población empleada no cuenta con un contrato, cifra de la cual un 28.6 por ciento son mujeres.

En la República Mexicana, solo un 13 por ciento de las mujeres que cuentan con título universitario tienen puestos directivos o de mayor rango, según cifras de PwC.

En cuanto a la violencia ejercida hacia una mujer, la ONU Mujeres muestra que 7 mujeres, en promedio, son asesinadas diariamente.

Según esta organización, 2 de cada 3 mujeres han sido violentadas de alguna forma, mientras que 41 por ciento han sido víctimas de violencia sexual.

Si bien se han obtenido avances sobre equidad de género, respeto a los derechos e igualdad de condiciones, es un hecho que queda un largo camino que recorrer, en el cual tanto hombres como mujeres debemos estar involucrados.